El documento describe varios permisos otorgados por el gobierno español para realizar fractura hidráulica en las provincias de Palencia, Cantabria, Burgos y León. La fractura hidráulica es una técnica controvertida utilizada para extraer gas y petróleo del subsuelo que requiere grandes cantidades de agua y químicos y puede contaminar el agua subterránea. El documento critica esta técnica por priorizar los beneficios de las compañías energéticas sobre la salud y el medio ambiente.